Imaginate que un dia un señor vestido de negro con gafas oscuras y un microfono en la bolsa toca a tu puerta.
imaginate un momento que ese hombre te preguntara, “¿me permite entrar en su casa e instalar unas camaras y unos microfonos y despues me voy?”, si eres una persona en sus cinco sentidos no le abriras la puerta.
¿Porque no? porque probablemente se trate de un espia que con todo el descaro del mundo te esta pidiendo en pocas palabras permiso para espiarte a tia a tu familia.
Una escena como la anterior es una probabilidad entre (más…)